DIFUSIONISMO

DIFUSIONISMO

  1. Critican la invención independiente
  2. “La humanidad copia más que inventa”
  3. Énfasis en la difusión de los elementos culturales por las migraciones, el comercio y el contacto.

Escuela alemana

  • Representantes: Wilhelm Schmidt (1868-1959) y Fritz Graebner (1877-1934).
  • Las diversas culturas se formaron a partir de unos pocos “círculos culturales” (‘Kulturkreise’).
  • La cultura se difunde en forma de complejos de rasgos hacia otras regiones (migraciones, transportes…).
  • Complejos de rasgos podían modificarse o perderse en el traslado.

Escuela Británica

  • Representantes: G. Elliot Smith (1871-1937), William J. Perry (1887-1949).
  • Los rasgos culturales se difundieron a partir de un solo centro cultural (difusión heliocéntrica).
  • El centro cultural era el Egipto Antiguo.
  • Elementos que se difundieron: sistema de parentesco, culto solar, agricultura, pirámides…

Escuela Norteamericana

  • Representantes: Alfred Kroeber (1876-1960), Clark Wissler (1870-1947).
  • Aéreas culturales: unidades geográficas con una distribución continua de rasgos culturales.
  • Los rasgos se difunden desde el centro hacia la periferia en todas las direcciones.
  • Permite representar cartográficamente los grupos y explicar sus semejanzas y diferencias culturales.

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA

W. Schimdt. (Hörde, 1868-Friburgo, 1954) Misionero y antropólogo alemán. Profesor en las universidades de Viena y de Friburgo, en 1906 fundó la revista Anthropos y dio origen a la teoría del círculo cultural, según la cual la cultura de una etnia es un conjunto estratificado y correlativo de rasgos que evoluciona al contacto con la cultura de otras etnias. Sus principales investigaciones versan sobre la génesis de la idea de Dios y sobre la formación de las representaciones religiosas en las sociedades primitivas. De su extensa bibliografía cabe destacar El origen de la idea de Dios (1912-1955) y Pueblos y culturas (1922).

Fritz Graebner. (Berlín, 1877- id., 1934) Antropólogo alemán. Fundador, con W. Schmidt, de la escuela difusionista alemana, definió el concepto de círculo cultural. Sus obras más notables son Método de la etnología (1911) y La imagen del mundo de los primitivos (1924).

El Difusionismo en la actualidad

Actualmente se acepta el concepto de «préstamo cultural» como resultado inevitable de la transferencia de información entre diferentes grupos sociales. De hecho, como ya señalaron Schmidt y Graebner, toda idea humana, sea en el campo lingüístico, tecnológico, social o artístico, es potencialmente transferible: Sin embargo no está probado que la transferencia sea automática o inevitable, puesto que en cada grupo existen tradiciones que tienden a proteger su propio legado de las contaminaciones externas. Así, pues, todas las culturas seleccionan aquello que les resulta aceptable, antes de recibirlo. Por otra parte, la aceptación de un elemento procedente de una sociedad extraña, supone su descontextualización, con lo que tal elemento puede sufrir cambios en su significado, forma, uso y función, hasta el punto de resultar irreconocible.

Científicamente se han constatado numerosos ejemplos reales de difusionismo cultural. Pero éste sólo es admitido cuando hay pruebas concretas. En caso contrario, se prefiere hablar de una evolución autóctona (aunque haya enormes semejanzas con otras civilizaciones), ya que también se han hallado innumerables ejemplos de ello en arqueología.

Algunas corrientes científicas arqueológicas, prehistóricas o historiográficas suelen preferir explicaciones alternativas, basadas en que la evolución cultural surge del propio impulso de los pueblos, de su propia tendencia a cambiar. Para algunos, estos impulsos son intrínsecos a la naturaleza humana, que tiende a la evolución independiente y paralela por sí misma (Evolucionismo cultural); para otros, son el resultado de las contradicciones sociales internas (Marxismo) y, para otros, se debe a la influencia determinista del entorno natural (Procesualismo). Por último, hay quien se niega a aceptar que las innovaciones son sólo respuestas a estímulos y que el ser humano sea incapaz de crear por propia iniciativa, motu proprio: es lo que los Postprocesualistas llaman «agency», libre albedrío, heurística…, pero que se explica mejor en estas líneas de Ludwig von Bertalanffy:

«Por mi parte, soy incapaz de ver, por ejemplo, cómo las actividades culturales y creadoras de toda índole pueden considerarse “respuestas a estímulos”, “satisfacción de necesidades biológicas”, “restablecimiento de la homeostasia”. Y así por el estilo. […] El hombre no es un receptor pasivo de estímulos que le llegan de mundo externo, sino que, en un sentido muy concreto. Crea su universo»

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: